viernes, 22 de julio de 2016

Destino: El alma


Del cuerpo, ninguna duda: 

todo tuyo. 

Ahora debes ir por el alma. 

¿Sabes dònde buscarlo? 

¡En el àtico! 

Camina para encontrarlo, 

sube si es necesario, arriesga. 

¡Tu estàs dentro de èl! 

domingo, 17 de julio de 2016

Ûltimo manotazo del ahogado

Pretende subir a la superficie. 

Las olas lo lleva hacia el otro extremo 

y en su afàn de salvarse la vida, mueve las manos. 

Si pudieran salvarlo serìa en vano, llevarìa con èl al mismo hèroe 

e intentarìa ahogarlo, porque nunca quiere irse solo. 

Busca el aire, mas encuentra agua, 

y bebe como no queriendo. 

Aunque su naturaleza le dice: 

¡Sigue ahi, basta! 

¡Muere de una vez por todas! 

¡Ya te llegò la hora! 

Queriendo nadar, copiando a los peces del agua o a los buenos nadadores, 

puede confundir a la distancia, de hecho lo hace. 

Por si acaso, no te acerques, no tendrìas posibilidades de salir vivo a su lado.

viernes, 15 de julio de 2016

Modo de amar


Luego de tanto ensayo y error, idas y vueltas, 

encuentros y desencuentro, despedidas y silencios. 

Luego de abordar a travès del pensamiento la idea del amor, 

creo que siento y me sientes. 

No sè còmo llamarlo, pero es y significa, "aquello nunca se corta", 

regresando una y otra vez al punto de partida. 

Tampoco sè si estoy en condiciones de dar lo que esperas 

y de recibir lo que deseo de ti. 

Quizàs sea amor, deslumbramiento que no se detiene. 

Quizas el deseo me gane y te atrape. 

Por esta noche, la razòn habla y los sentimientos se asemejan a los de mejor calidad. 

esos que se viven sòlo con una persona, la ùnica. 

¡Irremplazable! 

domingo, 10 de julio de 2016

Maldades del Ego.


Cuando rompieron el contrato con el ego, se acercaron lentamente el uno al otro. 

No pudieron negar que fueron tan felices como las aves en libertad, venciendo el impulso primario de 

ganar el poder sobre el otro. 

Las luchas cedieron, se comportaron como dos hèroes que escalaron la montaña y escaparon del 

enemigo, sin perder de vista que èste estaba adentro. Mientras tanto una palabra, tan sòlo una, pasò a 

ser la intrusa que llegò sin invitaciòn. 

En aquello que parecìa el cielo en la tierra, el insulto no se hizo esperar 

Callado, sin respuesta, simplemente mirò a los ojos con espanto y decepciòn. 

Jamàs olvidò la impotencia de soportar lo insoportable. 

¡Triste maltrato de una mujer! 

Cuando la noche se presentò, el contrato se renovò y ya no hubo pedidos de perdòn ni marcha atràs. 

El ego no reconoce errores, no se pone de rodillas, no tiende la mano y genera desacuedos costosos. 

En direcciones opuestas visualizaron el trayecto: 

¡Firma y sello del aliado individual!

Cada experiencia


Ninguna historia se compara con lo vivido o lo compartido. 

Esplendoroso hasta la saciedad, sin contar la comuniòn de almas. 

Pero todo empieza y termina, el fin es una realidad que al menor impulso, 

se presenta constante y sonante. 

No soy fans de las segundas oportunidades, siempre que no me movilicen. 

Y ya terminaste de dar lo que pudiste y no queda nada para ofrecer, sòlo momentos. 

Los mios se acaban, mis deseos fueron satisfechos y entonces digo: 

¿Ahora què? 

No quiero màs de lo mismo. 

No deseo volver atràs ni pasarme la vida esperando lo que imposibilita un nuevo atardecer. 

La soledad me apremia, quiero paz, no acepto màs montañas rusas y si juego apuesto todo, 

no contigo, quizàs en otra ocasiòn màs atractiva de encuentros espaciados, sin imposiciones, 

sin venganzas, con reservas, las que jamàs podràs entender, porque soy a mi modo, con la exclusividad 

propia de una mujer que evalùa lo primero y lo mejor. 

¡Amo mi vida y no la cambio por la tuya! 

¡Lo sabes!


¿Què puedo decirte que no sepas de mi? 

¡Cuàntas noches soñè que soñaba! 

Los frìos lejos de tu piel me hacìan temblar. 

Lleguè a escuchar el susurro de tu voz, 

la melodìa que no sonaba y tu fantasma, 

el mismo que me acompañaba hasta tu llegada. 

Un dìa, nos cruzamos en el desierto, ambos encapuchados, 

nos amamos sin saberlo. 

¡Fue el amanecer de una espera interminable! 

Decisiones



En medio de una corriente de dudas, golpeaban las decisiones: urgìan a ciegas escoger una. 

Tomando la màs viable, parecida a un fuerte impulso que arrojaba al vacìo la mìnima de las incertidumbres, diseñè un plan, el cual no te incluìa. 

Y a pesar de la intensidad, no fue amor, sòlo capricho de algunas noches de tormenta y lluvia. 

Entonces, sin despedidas ni consuelos, cortè con navaja toda posibilidad de retorno. 

A esto le llamo libertad, disponibilidad, silencio, despreocupaciòn... 

¡Nada para ver, comunicar, ni tener! 

¡Nada para nada! 

viernes, 8 de julio de 2016

Extraño


Extraño muchas cosas, por ejemplo:

el portaligas negro que olvidè en tu cama,

las medias que me sacaste en el apuro..

Extraño tu recorrido suave sobre mi piel,

la noche y la mañana del deseo cumplido.

Extraño tu brazo bajo mi cuerpo dormido

el despertar.

El desayuno exquisito que me preparabas al detalle.

Extraño los besos a toda hora.

Pero màs que eso, extraño nuestros corazones latiendo al unìsono.

Y te dejè ir, a pesar de extrañarlo todo.

¿Escuchas el silencio?


¡Es tan maravilloso escuchar el silencio! 

Un sonido que espanta a los dioses creados en tiempos de ruido y locura. 

Hoy siento el latir de mi corazòn, expulsè a mi rey y con èl, se fue la esperanza de experimentar algo 

màs que el deseo. 

Una campana salpicò de llanto: dolor y huida, entonces reinò el silencio que me habla 

de disponibilidad absoluta. 

miércoles, 6 de julio de 2016

El fin....


Si te dañan cuando te tienen es fàcil resolverlo, te alejas y ya 

o soportas hasta que sea posible. 

¿Pero què haces cuando te dañan durante el retiro y no estàs a su lado? 

¿Còmo defenderse de los ataques que provocaron la pèrdida? 

La opciòn de la indiferencia puede neutralizar la frustraciòn del otro. 

El tiempo disuelve la pasiòn. ¡Nadie es culpable de hartarse! 

Contigo es imposible y sin tì, peor.

martes, 5 de julio de 2016

Palabras, palabrotas...


Hay palabras que son gritos desesperados.
A veces, suenan y resuenan con resentimiento,
por lo que no es ni serà.
En ocasiones la disfonìa habla de lo que no decimos
y callamos a tiempo.Y sin querer nos convertimos en verdugos de los otros,
porque ellos, sueltan al viento sus propios complejos,
sus màs horrorosas miserias, sus frustraciones perversas.
Sòlo la risa sana lo que el espejo no refleja, mientras algunos lloran
de impotencia.
¡ Y te pierden!