martes, 29 de septiembre de 2015

¿Qué ganas con el silencio?



¿Cuándo, dónde, cómo? 

Hasta allí, no más lejos. 

Los ecos asoman y recuerda: 

¡No desfallezco! 

La señal, pasiva de signos, 

muere en ausencias. 

¡Te lo perdiste!

jueves, 24 de septiembre de 2015

Disparo al silencio




Dile que en soledad no muero. 

La compañía me arrulla. 

Vivo en su cielo, ´pero también en su infierno. 

Muero en el sueño que no termina de despertar, 

pero amanezco... 

Cada mañana, abro mis ojos 

y allí está, porque lo siento.

domingo, 20 de septiembre de 2015



Pasos miedosos, incertidumbre... 

La idea del regreso te aterra: 

¡No saber con qué te encontrarás! 

Y las dudas se presentan como investigando 

el camino de la cíenaga: pisas y retrocedes. 

Mientras relajada, me divierto viendo el espectáculo. 

martes, 8 de septiembre de 2015

Obsesión...


Existe un abismo que separa el amor de la obsesión.. 

Importa, capitalizarlo, para que no vuelva a ocurrir y además, 

permitirnos relacionarnos sanamente con otras parejas. 

Puedo distinguirlas, sé de qué se trata. 

El amor da libertad, aire, luz, confianza, seguridad. Mientras la 

obsesión quiere la posesión de la otra persona, ocupa la mente día 

y noche, no reflexiona, y se pierde en la atención. 

La obsesión es terca, perseverante y patológica, puede llegar a 

límites insospechados, incluso, ¡ser fatal!.. 

Hay personas que maltratan, controlan, alucinan y hasta matan por 

obsesión.. 

Duelos...


En horas, días, meses, años, eterno. 

Las separaciones, los alejamientos y la misma muerte 

son motivos de conflicto interior, dolor, sufrimiento y llanto. 

En algunos casos, sanamente asumimos que nada es para siempre 

y vamos pasando páginas que ya leímos de corrido. 

A primera vista, nos movilizan las partidas, cualquiera de ellas. 

Si hubo afecto, duele, pero más duele sufrir y entonces, 

una línea de regreso nos va llevando por el camino más sano: 

¡Olvidar rápiidamente! 

¡Continuar sin volver atrás! 

Porque nada vuelve y si lo hace, no será lo mismo.

Celosos



Los que sufren en silencio, sin palabras. 

Con dolores cubren las emociones o lloran. 

Los que hablan, reclaman, demandan 

convocando al diálogo y acordando: ¿sí o no? 

Los que hacen la vida insoportable al otro, con enojos 

fantasías de la imaginación; desconfianza e inseguridad 

humillaciones de todos los colores, descalificaciones y maltratos. 

En la imposibilidad de controlarlo todo, 

los celosos, saben que no los quieren 

porque no se quieren ellos. 

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Promesas rotas



Una vez prometí olvidarme para siempre de levantarle la 

autoestima a los hombres, porque el resultado es una operación 

matemática: luego se cargan 

la mía, como una constante de práctica y vida. 

Un corazón blindado, donde no existía la posibilidad de entrar. 

Prometí que así sería siempre, sin vestigios de amores ni 

sufrimientos. 

Las pasiones nunca significaron un problema mayor, por el 

contrario, sin daño ni secuelas, sólo pasaron en fracción de tiempo 

limitado. 

Y sin quererlo ni buscarlo, rompí las reglas. 

Eres tan bello ser, hombre ganador, que atraviesas hasta las 

sombras, las piedras 

y el fuego, exactamente del centro de este corazón. 

Volviendo sobre mis pasos


Es un debut, volver sobre mis pasos, retomar un comienzo que no 

tuvo final. 

Interrupción necesaria para ponernos en orden. 

El tiempo se plantó, por esas cosas de la vida y el silencio hizo lo 

propio.. 

¡Ambos callamos! 

Hoy lo sé y lo sabes, 

esta segunda etapa es la más bella de las dos, porque algo se 

modificó: 

¡Despertaste mi corazón, mientras el tuyo, no dormía y 

amaba!